¿Quiénes somos?

La AFCCM nació en el año 2.000 con una doble finalidad:

  1. La defensa e impulso de la Construcción Industrializada (C.I), tanto de viviendas como de otros tipos de construcciones, realizadas con sistemas y/o materiales distintos a los de la obra tradicional en parcela. El uso de “casas de madera” en el nombre de nuestra razón social, se utilizó para destacar la diferencia de nuestra manera de hacer con el de la construcción clásica,  ya que en aquella época, generalmente se identificaban como “casas de madera” a todo lo que no fuera construido con sistemas o materiales habituales y sobre el propio terreno.

  2. Prestigiar a la C.I. y a su sector industrial, verificando la profesionalidad y capacidad técnica de los interesados en ser miembros de la AFCCM, de tal manera que la pertenencia a ella fuera una garantía de no ser parte del intrusismo que entonces había y que tanto daño hizo a la C.I.

Breve historia de la Asociación


Su nacimiento coincidió con el de la LOE (Ley 38/1999, de 5 de Noviembre, de Ordenación de la Edificación) que entró en vigor en Mayo de 2000.


El primer gran servicio de la AFCCM  a sus asociados y al colectivo industrial de la C.I. fue el de conseguir acabar con el bloqueo que produjeron la entrada en vigor de la LOE y la actitud del sector asegurador negándose a cubrir el seguro decenal (SD) que la LOE imponía de manera inexcusable en su art. 19 al constructor y/o al promotor. La negativa de las aseguradoras a cubrir el S.D. afectaba a toda construcción que no fuese hecha con materiales y/o sistemas constructivos tradicionales. Esto, unido a las prohibiciones que la LOE imponía a quienes no hubieran suscrito el SD, provocó la paralización de la C.I. de viviendas durante dos largos años, durante los cuales la AFCCM consiguió demostrar la actitud negativa del mundo asegurador, la ignorancia de la LOE de la figura del autopromotor, el bloqueo y los perjuicios que de todo ello se producían a las empresas de la C.I.,  etc. Por fin, ante la actitud pasiva de todos los organismos y entidades a las que acudimos, al amparo de la Ley del Derecho de Petición, denunciamos a la Administración General del Estado lo hasta aquí dicho y solicitando de ella las medidas oportunas que resolvieran el problema, lo que dio lugar a que con la Ley 53/2002, consiguiéramos que se liberase de la obligatoriedad del SD a los autopromoción.

 

A partir de este momento, liberada la autopromoción del obstáculo insalvable del SD, vivimos años de cierta normalidad empresarial que, aún siendo positiva, la seguimos considerando insuficiente para alcanzar el pleno desarrollo de la C.I.

 

La crisis económica que empezó en 2007, aunque tardó algún tiempo en afectar a nuestro colectivo, porque en su mayoría contaban con carteras de pedidos, más tarde produjo efectos devastadores para nuestras empresas e hizo desaparecer a muchas de ellas; lo mismo que ocurrió en la economía española en general.
En nuestra opinión, si durante la crisis la C.I. hubiera estado debidamente regulada, creemos que podríamos haberla superado sin grandes sacrificios porque sus muchas ventajas económicas y prestacionales, habrían podido evidenciarse con más fuerza.

 

Por eso, en toda su duración, la AFCCM siguió trabajando haciendo toda clase de propuestas, asistiendo a jornadas técnicas, emitiendo informes para las distintas Direcciones Generales de Vivienda y de Industria, que se han ido sucediendo en sus respectivos Ministerios y  manteniendo reuniones con ambas, pero sin éxito.

 

Defensor del Pueblo. En Abril del 2014, cansados de trabajar sin conseguir resultado positivo alguno, decidimos elevar una QUEJA  al Defensor del Pueblo, que por su mediación fue trasladada a la Dirección General de la Vivienda y que, tras numerosas respuestas de ella y réplicas de la AFCCM, todas ellas a través del D.P., han dado lugar a la siguiente mención del Defensor del Pueblo, quién, como Alto Comisionado de las Cortes Generales, es el encargado de defender los derechos fundamentales y las libertades públicas de los ciudadanos mediante la supervisión de la actividad de las administraciones públicas,  y  en el informe del año 2015, página 599,  emitido para el Parlamento y puede ser consultado por quien quiera hacerlo a través de su página Web, dice lo siguiente:

 

La Asociación de Fabricantes y Constructores de Casas de Madera (AFCCM), que agrupa a las principales empresas dedicadas a la Construcción Industrializada (C.I) solicitó a esta institución que instara al Ministerio de Fomento a que dotase a la construcción industrial de una normativa reguladora adecuada a su característico proceso de producción e instalación en las parcelas. Esta institución consideró que debía ser la Dirección General de Arquitectura, Vivienda y Suelo la que considerara en primer término la posibilidad de iniciar un proceso efectivo de revisión de la Ley 38/1999, de 5 de noviembre, de Ordenación de la Edificación (LOE) y del Código Técnico de la Edificación (CTE), que son los textos normativos más directamente implicados en la pretensión. Sin embargo, la Dirección General entendió que las cuestiones planteadas por la asociación guardaban relación, fundamentalmente, con la regulación de la construcción industrial; cuestión que corresponde considerar, en su caso, a los órganos y Administraciones con competencia en materia de normativa técnica industrial.


El Defensor del Pueblo formuló a dicha Dirección General una Sugerencia para que a su vez instara a la Dirección General de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa del Ministerio de Industria, Energía y Turismo la apertura por ambos centros directivo de un diálogo con las organizaciones empresariales del sector sobre la conveniencia y necesidad de reformas normativas. La Dirección General aceptó la Sugerencia.


Se finalizaron las actuaciones dando traslado a los comparecientes del parecer de la Administración sobre las alegaciones y propuestas que formuló en su día la asociación y que deberán tratarse en el marco del proceso de diálogo que tenga lugar (14008565)

 

Momento actual de la AFCCM

 

Parece razonable prever que tan pronto como se constituya un nuevo gobierno y tomen posesión de sus cargos las nuevas Direcciones Generales que se nombren, seamos convocados para establecer el diálogo que propone el Defensor del Pueblo y ha aceptado mantener la Dirección General de Arquitectura, Vivienda y Suelo.

Para aprovechar esta oportunidad, hacemos un llamamiento a los empresarios, profesionales y técnicos interesados en la C.I. para que se integren en la AFCCM como miembros de pleno derecho y participen en los debates preparatorios de las previsibles reuniones de trabajo con las D.G. de Vivienda e Industria en las que se elabore la normativa reguladora de su proceso constructivo, de su instalación y/o desinstalación en las parcelas, de los derechos y responsabilidades recíprocos de fabricantes y usuarios, de la burocracia administrativa con Ayuntamientos y entidades oficiales, de la garantía directa del fabricante con el usuario, de la fiscalidad municipal aplicable a la C.I. realizada fuera del lugar de su instalación, etc.

 

Información documental de las gestiones realizadas

 

Para los interesados en conocer las gestiones y comunicaciones hasta ahora mantenidas con las instituciones mencionadas, les ofrecemos la posibilidad de remitírselas, previa identificación y solicitud a la AFCCM.