American Building System S.L. ABS
American Building System, S.L. (A.B.S.) se dedica desde hace varios años a la fabricación e instalación de casas de madera, una idea importada de California (Estados Unidos) que está adquiriendo poco a poco un protagonismo cada vez más destacado en nuestro país debido a su carácter marcadamente ecológico.
Casas de madera: una opción ecológica y de futuro
Como “casas de madera” se identifican a las que no son de construcción convencional, tanto si están elaboradas totalmente de madera como si este material sólo se utiliza en su estructura. Según su fabricación, existen dos tipos de casas de madera: las que se construyen y montan en la parcela y las que se hacen en la factoría y se transportan hasta el terreno, donde sólo hay que instalarlas.
En 1992, por casualidad, Manuel Muelas tuvo la ocasión de visitar en California una fábrica de viviendas y vio que 200 personas, contando administrativos, técnicos y obreros, hacían diariamente 8 módulos de unos 50 m2 de superficie cada uno, con los que se configuraban 8 casas de un solo módulo tipo apartamento de hasta 50 m2, 4 casas de dos módulos de unos 100 m2 u otras combinaciones mayores. Cada módulo consumía 200 horas/hombre de trabajo, y para hacer una casa de 100 m2 eran necesarias 400 horas/hombre. Esta empresa norteamericana tiene varias decenas de fábricas repartidas por Estados Unidos y una plantilla fija de 13.000 personas.
Cuando entró en una casa que había visto empezar a fabricar ocho horas antes y comprobó lo confortable que era, comprendió que ese era el camino a seguir y que en España hacían falta este tipo de viviendas y las industrias capaces de fabricarlas. Esto fue lo que animó a Manuel Muelas a fundar American Building System, S.L. (A.B.S.), con cuyo nombre quiso rendir un homenaje a quienes le enseñaron el camino que están recorriendo.
Ventajas
A medida que se profundiza en el conocimiento de estas casas de madera se descubren nuevas ventajas de la fabricación sobre la construcción, tanto en la calidad del producto final como en las condiciones de trabajo, en los materiales utilizados y en la capacidad de adaptación de la vivienda a las cambiantes necesidades familiares. Los primeros años de su andadura comercial fueron muy duros.
No había financiación para los compradores, el gran público desconocía estas casas o no tenía buena opinión de ellas y, además, carecían y siguen careciendo de una legislación específica que permita aprovechar todas las ventajas de la construcción industrializada en favor de quienes necesitan viviendas dignas, confortables y seguras a precios razonables. La legislación vigente neutraliza muchas de estas ventajas en vez de potenciarlas.
Sin embargo, han logrado convertir progresivamente el rechazo inicial en aceptación gracias al testimonio de centenares de usuarios y a una política de puertas abiertas de la fábrica. También han resuelto el problema de financiación para los compradores y están a la espera de resolver el resto de dificultades a través de la Asociación de Fabricantes y Constructores de Casas de Madera, de la que fueron cofundadores y tienen el honor de presidir actualmente. El aislamiento térmico y acústico de estas viviendas es excelente, hasta el punto de que sorprende a los técnicos el nivel que se consigue. En ninguna de las casas de madera hay puentes térmicos, cosa difícil de hacer entender a quienes desconocen este producto.
Para que los beneficios de los costes de la fabricación lleguen a los consumidores es necesario realizar series grandes que permitan optimizar los precios de compra de materiales y los tiempos de la mano de obra. Desde el punto de vista ecológico, las casas fabricadas merecen una calificación óptima. Al ahorro energético derivado de su aislamiento hay que sumar el uso intensivo de la madera como recurso natural inagotable, ya que su producción depende exclusivamente de la energía solar. Se da la circunstancia de que los países que más casas fabrican, como Canadá, Estados Unidos, Suecia, Finlandia, etc., son los que más bosques tienen.
Una tendencia en auge
A pesar de todos los inconvenientes comentados anteriormente, en los tres últimos años han contratado un 50% más de casas de madera que en los seis primeros años juntos, mientras que la contratación de este último ejercicio representa un 23,6% del total contratado desde que se fundó la empresa.
Dada la incidencia del coste del transporte, que por ser especial es caro, la mayor cantidad de las ventas se producen en la zona centro, pero cuanto más se encarece el precio de la vivienda convencional más se amplía su campo comercial. Al principio, la mayoría de las casas que les encargaban eran utilizadas como segunda vivienda, pero ahora esta mayoría se destina para la vivienda habitual. Esto se traduce en un mayor tamaño de la casa media que les encargan y en un reparto más homogéneo de la demanda a lo largo del año.
Para Manuel Muelas, “estas casas de madera no pretenden ser la panacea que resuelva el problema de la vivienda, pero tampoco nos resignamos a que sean consideradas tan solo como una opción caprichosa de unos cuantos. Son una opción seria y con muchas ventajas para quien necesita una casa, tanto si es para segunda como para primera residencia”. La realidad social y económica de los países que en mayor cantidad utilizan las viviendas fabricadas, las “casas de madera”, confirman sus ventajas. Como complemento de lo hasta aquí dicho, invitamos a los lectores a que visiten la página web www.absindustrial.com y, si lo desean, la propia fabrica concertando previamente una cita.
Objetivos
Los principales objetivos tanto de A.B.S. como los de la asociación son :

Gerente: Santiago Muelas